Qigong para la Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica

Qigong para la Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica

La evidencia está creciendo para la práctica del Qigong tradicional chino como un tratamiento para la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica.

Qigong (también se escribe qi gong o chi kung) se pronuncia chee gung. Al igual que la acupuntura, el qigong tiene que ver con el movimiento de la energía a través del cuerpo. Esta energía, llamada qi o chi, se cree que afecta la salud.

Qigong tiene varias formas.

En el oeste, la forma más conocida es Tai chi. Al igual que otras formas de lo que se llama inner qigong, combina ejercicios de respiración con meditación y movimiento. Otra forma, llamada Qigong externo implica trabajo de energía por parte de un practicante capacitado. Es algo similar a Reiki.

Qigong para la Fibromialgia

En 2013, los investigadores realizaron un análisis de todas las investigaciones hasta la fecha sobre el Qigong interno para la fibromialgia para ver qué conclusiones podían extraer.

La mayoría de los estudios, concluyeron, no fueron de calidad suficiente para incluirlos en el análisis. De 117 sobre el tema, consideraron solo 7. (Esto demuestra lo difícil que puede ser encontrar una investigación de calidad sobre temas de salud alternativa).

Esos 7 artículos contenían lo que los investigadores llamaron evidencia de baja calidad para el corto plazo. Mejora de:

  • Dolor,
  • Calidad de vida,
  • Calidad del sueño.

Encontraron menos evidencia para mejorar la fatiga.

Tampoco encontraron ninguna evidencia de que el qigong fuera superior a otros tipos de tratamientos.

Sin embargo, tampoco se informaron efectos secundarios graves.

Concluyeron que el qigong puede ser útil para la fibromialgia, pero dieron solo una recomendación débil.

En julio de 2014 se publicó un estudio en el que se instruía a los participantes con fibromialgia en qigong y se practicaba durante 45 minutos al día durante 8 semanas, luego se les invitaba a continuar hasta la marca de los 6 meses.

Las personas que vieron un beneficio en las primeras 8 semanas fueron más propensas a quedarse con él, y muchos informaron un efecto beneficioso durante la duración del estudio.

Veamos los números:

  • La prueba comenzó con 73 personas.
  • De esos, 20 continuaron más allá del punto de 8 semanas.
  • De esos 20, 7 se retiraron antes de alcanzar el punto de 6 meses.

Por lo tanto, aproximadamente dos tercios de las personas que intentaron practicar Qigong durante 6 meses realmente alcanzaron el objetivo. Para un tratamiento de fibromialgia, no es un mal resultado. Sin embargo, es importante tener en cuenta que solo el 27 por ciento del grupo original eligió continuar durante más tiempo.

Tanto este estudio como el análisis de 2013 indican que necesitamos más investigación para saber con certeza qué beneficios potenciales puede tener el qigong para la fibromialgia, especialmente a largo plazo. También necesitamos saber más sobre qué prácticas específicas son beneficiosas y en qué cantidades.

Es alentador que el análisis no haya encontrado efectos secundarios significativos. Sin embargo, como la mayoría de las personas con fibromialgia saben, el esfuerzo en sí mismo puede provocar brotes de síntomas. Eso puede hacer que el ejercicio regular sea diferente e incluso hacer que lo evitemos por temor a empeorarnos.

Si decide probar el qigong, asegúrese de hablar con su médico y comience despacio para minimizar el riesgo de un brote inducido por el ejercicio.

Qigong para el Síndrome de Fatiga Crónica

Varios estudios han sugerido resultados positivos con el qigong como tratamiento para el síndrome de fatiga crónica (EM / SFC).

En un estudio de 2009, los investigadores informaron cambios significativos en múltiples síntomas, que incluyen:

  • Sueño,
  • Vitalidad,
  • Actividad social,
  • Bienestar psicológico,
  • Dolor,
  • Movilidad general.

Sin embargo, este estudio no incluyó un grupo de control, por lo que los investigadores no pudieron descartar la posibilidad de un efecto placebo.

Una revisión de 2011 de medicina complementaria y alternativa para EM / SFC encontró estudios que demostraron que el qigong tuvo un efecto positivo pero no fue capaz de sacar conclusiones firmes debido al número limitado de estudios de calidad.

En 2012, un ensayo aleatorizado y controlado (ECA) que incluyó 64 participantes con fatiga crónica (el síntoma) o EM / SFC, los investigadores dijeron que el grupo de qigong tenía menos fatiga y mejor función mental que el grupo de control. Llegaron a la conclusión de que puede ser eficaz como terapia complementaria (es decir, además de otros tratamientos) o como parte de un programa de rehabilitación.

Un ECA de 17 semanas en 2013 analizó la fatiga, la ansiedad y la depresión en EM / SFC. Los investigadores dicen que el grupo de qigong mostró una mejoría significativa en:

  • Fatiga total, fat Fatiga física,
  • Depresión. Fat La fatiga mental mostró una mejora menor. Los puntajes de ansiedad, sin embargo, no mejoraron significativamente.
  • Si bien los resultados son prometedores, es importante tener en cuenta que muchas personas con EM / SFC tienen un síntoma llamado malestar post-esfuerzo, que les hace recuperarse lentamente del ejercicio y tener brotes de síntomas en respuesta a un esfuerzo excesivo.

La decisión de intentar qigong debe tomarse entre usted y su médico, y debe considerar cuidadosamente su nivel de condición física y tolerancia para el esfuerzo.

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