Obtenga tratamientos de autismo cubiertos por un seguro de salud

¿Puede obtener su seguro de salud para cubrir los costos del tratamiento de autismo? Las posibilidades son mejores de lo que podría pensar. Estas instrucciones paso a paso, proporcionadas por la experta Christina Peck CPC, ¡pueden hacer una gran diferencia en sus facturas!

  1. Llame a su proveedor de seguro médico y haga estas preguntas críticas: 1) ¿Cuáles son mis deducibles de bolsillo individuales y familiares? ¿Cuáles son mis máximos de desembolso antes de que comience el 100% de reembolso? 2) ¿Cuántas visitas por especialidad (es decir, PT, OT, Speech) permite mi plan de seguro por año para proveedores fuera de la red? 3) ¿Hay alguna limitación en los códigos de diagnóstico? 4) ¿Mi plan tiene cobertura de salud mental?
  1. Idealmente, recibirá respuestas positivas y útiles a las preguntas que plantea en el primer paso. Si no lo hace, puede ser hora de cambiar de proveedor de seguros. Según Christina Peck, el tipo ideal de seguro de salud para el padre de un niño con autismo es un PPO u Organización de Proveedores Preferidos. Si está cubierto por una HMO y puede realizar un cambio a través de su empleador o por cuenta propia, Peck le recomienda que lo haga.
  2. Obtenga los detalles sobre la cobertura de terapias específicas. La mayoría de los niños con autismo necesitarán terapia física, ocupacional y del habla. También pueden necesitar terapia psicológica, de alimentación, social y conductual (ABA). ¿Su compañía de seguros cubre estas terapias? Si es así, ¿cuáles son los deducibles? ¿Cuánta terapia se cubre por año?
  3. Obtenga los detalles sobre la cobertura de suministros y equipos. Si su hijo con autismo necesita un dispositivo de voz aumentativo u otro equipo, el costo puede estar cubierto.
  1. Conozca sus códigos y unidades de seguro. Peck señala que todas las compañías de seguros usan los mismos códigos para los mismos diagnósticos y terapias, pero existen diferentes códigos para diferentes unidades de tiempo dedicadas a esas terapias. Por ejemplo, el código de una hora de terapia del habla es diferente del código para solo 15 minutos de terapia física. Asegúrese de que sus terapeutas sepan qué código es apropiado para su servicio y cuántas unidades cobrar. Su fisioterapeuta, por ejemplo, podría necesitar cobrar por cuatro unidades de terapia para cubrir los costos de una sesión de una hora.
  1. Sea creativo en sus reclamos de seguro. La mayoría de las compañías de seguros limitan las terapias, ya que se relacionan con el autismo per se, pero Peck sugiere que los padres piensen fuera de la caja del autismo al hacer sus afirmaciones. Por ejemplo, dice: ¿Recibe su hijo terapia ocupacional o física porque tiene autismo? ¿O es por hipertonía (bajo tono muscular)? ¿Por qué su terapeuta debe usar el código para autismo en lugar de codificar el problema real involucrado?
  2. Organice su papeleo. Christina Peck, en su libro Blessed with Autism, incluye un conjunto de hojas de trabajo que puede usar para organizar la información sobre los reclamos que ha realizado, los reclamos pendientes y los agravios que haya presentado.
  3. Si cree que tiene derecho a una cobertura de seguro basada en su póliza, y está teniendo problemas para obtener esa cobertura, considere volver a presentarla, dar seguimiento a su reclamo e incluso presentar una queja formal. Mediante una combinación de conocimiento y seguimiento asertivo, es posible que pueda ahorrar una gran cantidad de dinero con el tiempo.
  4. Una vez que tenga una comprensión sólida de lo que cubrirá su seguro de salud, investigue las ofertas de su estado. Algunos estados requieren que las compañías de seguros cubran los reclamos relacionados con el autismo; otros ofrecen servicios a través del Departamento de Salud Mental y Retraso. Al mezclar y combinar seguro y cobertura financiada por el estado, es posible que muchos de los servicios de su hijo estén cubiertos.

Like this post? Please share to your friends: