Los músculos del tendón de la corva

Los músculos del tendón de la corva

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  • Los músculos isquiotibiales son un grupo de tres músculos ubicados en la parte posterior de su muslo. Los tres músculos se llaman bíceps femoral, semimembranoso y semitendinoso. Estos tres músculos trabajan juntos para ayudar a doblar la rodilla. También pueden ayudar con la extensión de la cadera, un movimiento donde la cadera y el muslo se mueven hacia la parte posterior de su cuerpo.

    Todos los músculos isquiotibiales surgen de un hueso en la parte inferior de la pelvis llamado tuberosidad isquiática.

    Los músculos luego bajan por la parte posterior de tu muslo. El músculo bíceps femoral se une más allá de la rodilla en la parte lateral o externa de la pierna. El semimembranoso y el semitendinoso se unen en el aspecto interno o interno de la rodilla y la tibia.

    Lesiones comunes en los músculos isquiotibiales

    El trauma, que puede ocurrir durante la participación en deportes, es una lesión de causa frecuente en los isquiotibiales. Esto puede causar desgarros parciales o totales a través de los músculos o tendones de los isquiotibiales. Ocasionalmente, la tensión repetitiva al caminar o correr puede causar problemas en el tendón de la corva.

    Las lesiones en los músculos isquiotibiales pueden incluir desgarros en los músculos o tendones denominados cepas. A veces, el desgarro ocurre cerca de la tuberosidad isquiática y causa dolor en la cadera. Ocasionalmente, los problemas de los isquiotibiales se sienten en los tendones cerca de la rodilla y se manifiestan como dolor de rodilla.

    Signos y síntomas de lesión del tendón de la corva

    Los signos y síntomas comunes de una lesión en el tendón de la corva incluyen, entre otros:

    • Dolor en la parte posterior de la cadera
    • Dolor en la parte interna o externa de la rodilla
    • Ternura y aumento de la temperatura en la espalda de su muslo
    • Hematoma o decoloración en la parte posterior de su muslo
    • Dificultad para doblar la rodilla o dolor al doblar la rodilla

    Dolor en la parte posterior del muslo y la pierna también pueden ser síntomas que provienen de la parte baja de la espalda.

    Ocasionalmente problemas como la ciática pueden simular una lesión en el tendón de la corva. Si su dolor de músculos isquiotibiales fue acompañado por una aparición reciente de dolor lumbar, es posible que experimente ciática y no una distensión de los isquiotibiales.

    Si sospecha que se ha lesionado los músculos isquiotibiales, debe consultar con su médico. Él o ella puede examinar su lesión y ayudar a proporcionar el tratamiento adecuado para su condición.

    ¿Cómo puede ayudar la terapia física?

    Si sufrió una lesión en el tendón de la corva, su médico puede derivarlo a fisioterapia para ayudarlo a recuperar el funcionamiento y la movilidad normales. Los impedimentos comunes que su fisioterapeuta puede evaluar incluyen:

    • Rango de movimiento
    • Fuerza
    • Andar
    • Equilibrio
    • Dolor
    • Flexibilidad

    Su tratamiento generalmente se enfocará en corregir los impedimentos que se encuentran durante su evaluación inicial con su fisioterapeuta. Su fisioterapeuta trabajará con usted para diseñar un plan de atención para tratar su lesión en el tendón de la corva para ayudarlo a volver al funcionamiento normal.

    Su fisioterapeuta puede elegir usar varias técnicas de tratamiento como parte de su rehabilitación. El hielo puede usarse para controlar la inflamación durante la fase inicial o aguda de su lesión. El calor puede usarse para aumentar el flujo de sangre al área lesionada y para ayudar a mejorar la elasticidad de los isquiotibiales lesionados.

    Ocasionalmente, se pueden usar modalidades terapéuticas como el ultrasonido para ayudar a proporcionar calor profundo al sitio de la lesión. La estimulación eléctrica como TENS también se puede usar para controlar el dolor. Se debe tener precaución cuando se trata con estas modalidades. Muchos estudios indican que los tratamientos pasivos como el ultrasonido o TENS ofrecen pocos beneficios para la curación general del cuerpo. Asegúrese de hablar con su fisioterapeuta para comprender las razones detrás del uso de dichos tratamientos, y asegúrese de que también participe activamente en su rehabilitación.

    Si su músculo o tendón isquiotibial se ha rasgado parcialmente, es posible que se haya desarrollado tejido cicatricial sobre el sitio de la lesión.

    Su fisioterapeuta puede utilizar masaje y movilización de cicatrices para ayudar a remodelar el tejido cicatricial y mejorar la elasticidad del tendón o el tendón de la corva. Un desgarro de espesor completo a través de un tendón de la corva puede requerir cirugía para arreglarlo. Si se ha sometido a una cirugía, también se puede usar un masaje de tejido cicatricial para ayudar a mejorar la movilidad de la incisión quirúrgica.

    Se ha demostrado que el ejercicio activo ayuda a mejorar la fuerza y ​​la flexibilidad de los isquiotibiales después de una lesión. Se pueden hacer estiramientos en los músculos isquiotibiales de la toalla, o puede estirar los isquiotibiales con la ayuda de otra persona. El estiramiento del tendón isquiotibial es otra manera fácil de mejorar la flexibilidad de este grupo muscular.

    Los ejercicios de fuerza pueden incluir flexiones de rodillas mientras está acostado sobre su estómago y rizos sentados en la rodilla con una máquina de ejercicios. Si no tiene acceso a una máquina, puede usar una banda de ejercicios o tubos alrededor de su tobillo para proporcionar resistencia. El puente de bolas con flexión de rodilla también es un gran ejercicio que puede realizar para mejorar la fuerza de los isquiotibiales.

    Otros ejercicios que se enfocan en el equilibrio, la propiocepción y la pliometría pueden ser beneficiosos para ayudarlo a recuperar la movilidad y función normales después de una lesión en el tendón de la corva. Asegúrese de consultar con su médico o fisioterapeuta antes de comenzar cualquier programa de ejercicios. Ha Los isquiotibiales son un gran grupo muscular que cruza la articulación de la cadera y la articulación de la rodilla y son esenciales para la función normal relacionada con caminar y correr. Las lesiones en estos músculos pueden causar dolor significativo en la rodilla, el muslo o la cadera. Al mantener los músculos isquiotibiales flexibles y fuertes, es posible que pueda recuperarse rápidamente de una lesión en el tendón de la corva y evitar futuros problemas con los isquiotibiales.

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