Tipos de fístula, diagnóstico, tratamiento y pronóstico

Tipos de fístula, diagnóstico, tratamiento y pronóstico

Una fístula se define como una conexión anormal de dos cavidades corporales (como el recto y la vagina) o como la conexión de una cavidad piel (como el recto a la piel). Una forma en que se puede formar una fístula es por un absceso: una bolsa de pus en el cuerpo. El absceso puede llenarse constantemente con fluidos corporales como heces o orina, lo que impide la curación.

Eventualmente se abre paso a la piel, a otra cavidad del cuerpo o a un órgano, creando una fístula.

Las fístulas son más comunes en la enfermedad de Crohn que en la colitis ulcerosa. Aproximadamente el 25 por ciento de las personas con enfermedad de Crohn desarrollan fístulas. Las fístulas generalmente se tratan con cirugía o con cuidado de heridas.

Tipos

Las fístulas a menudo ocurren en el área alrededor de los genitales y el ano (conocido como el perineo). Los cuatro tipos de fístulas son:

  • Enterocutaneous: este tipo de fístula es del intestino a la piel. Una fístula enterocutánea puede ser una complicación de la cirugía. Se puede describir como un pasaje que progresa desde el intestino hasta el sitio de la cirugía y luego a la piel.
  • Enteroentérica o enterocólica: esta es una fístula que involucra el intestino grueso o delgado.
  • Enterovaginal: esta es una fístula que va a la vagina.
  • Enterovesicular: este tipo de fístula va a la vejiga. Estas fístulas pueden ocasionar infecciones frecuentes del tracto urinario o el paso de gases desde la uretra al orinar.

Síntomas

Los síntomas de las fístulas pueden incluir dolor, fiebre, sensibilidad, picazón y, por lo general, una sensación de debilidad. La fístula también puede drenar pus o una secreción maloliente. Estos síntomas varían según la gravedad y la ubicación de la fístula.

Diagnóstico

Las fístulas generalmente se diagnostican mediante un examen físico, una tomografía computarizada (TC) y, si es necesario, otras pruebas como un enema de bario, una colonoscopía, una sigmoidoscopia, una endoscopia superior o un fistulograma.

Durante un fistulograma, se inyecta tinte en la fístula y se toman radiografías. El tinte ayuda a que la fístula se muestre mejor en los rayos X. El tinte se inserta en el recto, similar a un enema, para las fístulas que están en el recto. El tinte se debe ‘retener’ dentro durante el procedimiento. Con una fístula que está en el exterior del cuerpo, el tinte se coloca en la abertura con un tubo pequeño. Los rayos X se tomarán desde varios ángulos diferentes, por lo que un paciente puede tener que cambiar de posición en la tabla de rayos X. Al igual que con cualquier otro tipo de rayos X, permanecer quieto es importante.

Cuando se sospecha que un paciente tiene una fístula enterovesicular (vejiga), se puede realizar un pielograma intravenoso (PIV), otro tipo de radiografía. Prepararse para esta prueba puede incluir una dieta líquida clara o ayunar, porque las heces en el colon pueden obstruir la visión de la vejiga. El tinte (material de contraste) se inyecta en el brazo y se toman varias radiografías.

Posibles complicaciones

Una fístula puede causar complicaciones. En algunos casos, las fístulas pueden no sanar y volverse crónicas. Otras posibles complicaciones incluyen drenaje de fístula, sepsis y perforación y peritonitis. La sepsis es una enfermedad potencialmente mortal que resulta de la respuesta del cuerpo a una infección bacteriana.

Los síntomas de la sepsis incluyen sarpullido, fiebre, escalofríos, confusión, desorientación y respiración rápida y frecuencia cardíaca. La peritonitis es una inflamación o infección del peritoneo, el tejido en la pared interna del abdomen que cubre los órganos abdominales. Los síntomas de la peritonitis incluyen dolor abdominal y sensibilidad, fiebre, escalofríos, dolores en las articulaciones, náuseas y vómitos.

Tratamientos

Los tratamientos para las fístulas varían según su ubicación y la gravedad de los síntomas. Los tratamientos médicos incluyen Flagyl (un antibiótico), 6-MP (un inmunosupresor) o ciertas terapias biológicas (que incluyen Remicade y Humira).

Se puede prescribir una dieta enteral para las fístulas enterovaginal, enterocutánea y enterovesicular.

Una dieta enteral es una nutrición líquida que se toma por boca o se administra a través de un tubo de alimentación. Estas fórmulas de nutrición líquida reemplazan a los alimentos sólidos y contienen nutrientes vitales. Sin comida sólida, hay menos heces que pasan por el ano, lo que ayuda a que la fístula se cure e incluso se cierre.

Muchas fístulas no responderán a ninguna de las terapias anteriores y requerirán cirugía y / o cuidado de heridas. Si la fístula se encuentra en una parte sana del intestino, se puede extirpar sin extirpar ninguna parte del intestino. Si la fístula está en una parte muy enferma del intestino, es posible que se deba realizar una resección.

Una resección puede ocasionar una ileostomía temporal. Las heces se desvían a través de la ileostomía, dando a la parte del intestino con la fístula tiempo para sanar. Este tipo de cirugía se realiza con mayor frecuencia en fístulas rectovaginales o enterovesiculares.

Pronóstico

La ubicación y la gravedad de la fístula juegan un papel importante en la determinación del tratamiento. Una fístula es un signo de enfermedad inflamatoria intestinal grave (EII) y, sin la atención adecuada, puede provocar complicaciones graves. Ver a un gastroenterólogo de manera regular y tomar los medicamentos según lo recetado es vital para el manejo y la prevención de las complicaciones de la EII.

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