Síntomas del cáncer de próstata

Síntomas del cáncer de próstata

Aunque la mayoría de los hombres de hoy en día son diagnosticados con cáncer de próstata incluso antes de que comiencen a mostrar síntomas, es importante conocer los signos en caso de que no se haya realizado un examen voluntario.

Síntomas comunes del cáncer de próstata

Los síntomas del cáncer de próstata se relacionan en gran medida con su posición en la glándula. La glándula prostática se encuentra justo debajo de la vejiga en la pelvis inferior.

A medida que la orina sale de la vejiga, viaja a través de un tubo delgado llamado uretra que pasa directamente a través de la próstata.

El cáncer se caracteriza por dos cosas: la inflamación y el crecimiento anormal de las células. Con el cáncer de próstata, la inflamación y el agrandamiento de la glándula resultante pueden hacer que la uretra quede pellizcada, lo que impide el flujo de la orina.

Esto ocasiona cuatro síntomas urinarios primarios:

  • Aumento de la frecuencia de micción
  • Mayor urgencia (sensación de tener que orinar de inmediato)
  • Tener que orinar varias veces durante la noche (nicturia)
  • Dificultad para comenzar a orinar (vacilación)

Aunque estos síntomas pueden sugerir cáncer, otras afecciones no cancerosas también pueden causar problemas al orinar. Entre ellos se encuentra la hiperplasia prostática benigna (HPB). Esta es una condición caracterizada por el agrandamiento de la glándula prostática que típicamente ocurre en hombres mayores.

La causa de la BPH es en gran medida desconocida, aunque se cree que está asociada con cambios en las hormonas sexuales a medida que el hombre envejece.

Si no se trata, la BPH puede provocar infecciones del tracto urinario (UTI), cálculos en la vejiga, daño de la vejiga y daño renal.

Síntomas menos comunes del cáncer de próstata

Los problemas urinarios a menudo son un incentivo suficiente para que un hombre busque tratamiento. Pero no son solo síntomas que un hombre puede experimentar si tiene cáncer de próstata.

Otras causas menos comunes incluyen:

  • Sangre en la orina (hematuria)
  • Sangre en el semen. (Hematospermia)
  • Inicio repentino de la disfunción eréctil
  • Dolor crónico en los huesos, especialmente en la parte inferior de la espalda, caderas o costillas
  • Pérdida del control de la vejiga

Si bien estos síntomas son menos específicos de la glándula prostática, el desarrollo de cualquiera de estos debería ser motivo de preocupación. Si bien el cáncer puede ser solo una de las muchas causas, debe ser explorado.

Cuándo ver a un médico

Cuando se trata de diagnosticar el cáncer de próstata, la primera regla es no esperar hasta que aparezcan los síntomas. Hoy en día, se recomienda que todos los hombres mayores de 50 años se sometan a exámenes regulares como parte de un examen médico de rutina. Si tiene un hermano o un padre que ha tenido cáncer de próstata, la detección puede comenzar a los 40.

El examen consistiría en un análisis de sangre llamado prueba del antígeno prostático específico (PSA) y un examen rectal digital (DRE) en el cual se inserta un dedo enguantado en el recto para evaluar el tamaño y la consistencia de la glándula.

Si tiene menos de 50 años o no se ha sometido a exámenes de detección de cáncer de próstata, es importante que consulte a un médico si presenta alguno de los síntomas mencionados anteriormente. Ninguno debe considerarse normal. Incluso la disfunción eréctil (una afección que afecta aproximadamente a un tercio de los hombres mayores de 50 años) debe discutirse con su médico y justificar un examen de detección de cáncer si es mayor.

No permita que el remordimiento o la vergüenza le impidan ser examinado. Al igual que con todos los cánceres, el tratamiento temprano se asocia no solo con mejores resultados sino con una reducción en los efectos secundarios relacionados con el tratamiento.

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