¿Por qué algunas personas con demencia lloran y llaman? ¿Como puedes ayudar?

¿Por qué algunas personas con demencia lloran y llaman? ¿Como puedes ayudar?

Es posible que haya escuchado a alguien que padece la enfermedad de Alzheimer u otra demencia en repetidas ocasiones gritar: ¡Ayúdenme! o se pone lloroso y llora frecuentemente. O quizás, de repente, tiene un episodio de gritos y no sabes cómo ayudarla. Esto puede ser muy angustiante para la experiencia, tanto para la persona con demencia como para quienes la rodean. También puede causar frustración para los cuidadores cuando parece que la persona puede estar llorando sin razón aparente.

Disparadores para llorar y llamar en la demencia

Algunos posibles motivos por los que su ser querido presenta este comportamiento incluyen:

  • Causas físicas como dolor, inquietud, hambre o necesidad de usar el baño
  • Causas externas, incluido un entorno que es demasiado ocupado o ruidoso, y un cambio en la rutina
  • Causas psicológicas como soledad, aburrimiento, ansiedad, depresión e ideas delirantes

Llorar y gritar en la demencia puede desencadenarse por la verdadera angustia como resultado de sentimientos de pérdida y abrumamiento. En otras ocasiones, el llanto parece ser una respuesta menos dolorosa y más un comportamiento habitual.

Llorar y llamar es a veces más común en otros tipos de demencia, incluida la demencia vascular, la demencia frontotemporal y la demencia con cuerpos de Lewy. Estos comportamientos también pueden aumentar más tarde en el día debido a la caída del sol, una condición común en la demencia donde los comportamientos y las emociones se intensifican hacia la noche.

A veces, una persona con demencia puede tener un período de tiempo en el que grita en voz alta pero no puede decirle por qué. Ella puede sentirse ansiosa o temerosa, o experimentar alucinaciones o paranoia.

Finalmente, el efecto pseudobulbar (también conocido como PBA) puede desencadenar un llanto excesivo, así como una risa inapropiada.

Aquellos con PBA pueden comenzar a llorar y no saber por qué lo hacen.

Cómo ayudar a la persona con demencia

Hay momentos en los que parece que no hay motivo para que la persona con demencia llame o llore, al menos ninguna que pueda determinar. A veces, las personas parecen quedarse atrapadas en un comportamiento sin una razón.

Sin embargo, antes de dejar de llorar o de decir que tiene un comportamiento sin sentido y decir: Bueno, así es como es, considere las siguientes intervenciones para asegurarse de hacer todo lo posible para ayudar:

  • Notar en cualquier momento que la persona no está llamando o llorando; observe el entorno, la hora del día, si es después de que acaba de cenar o si acaba de recibir atención, o si es cuando está en su actividad favorita. Cuando sea posible, recrear la situación que ocurrió cuando estaba contento.
  • Evaluarlo por depresión y ansiedad. Tanto llamar como llorar pueden ser síntomas de ansiedad y depresión en la demencia.
  • Involucrarlo en actividades significativas.
  • Realice una evaluación para asegurarse de que no sienta dolor o incomodidad.
  • Pídale al médico o farmacéutico que revise su lista de medicamentos. A veces, un medicamento en particular o una combinación de medicamentos puede causar desorientación y angustia.
  • No te rindas. La mayoría de las veces, los comportamientos desafiantes que están presentes en la demencia sí tienen significado, y nuestro trabajo como familiares y cuidadores es continuar trabajando para mejorar la calidad de vida de las personas con demencia. Llorar y llamar generalmente mejorará con enfoques o medicamentos que no sean medicamentos, o una combinación de ambos.

Actividades para intentar

Si se ha asegurado de que las necesidades básicas de la persona con demencia se hayan cumplido y continúe llorando o gritando, intente algunas de estas actividades que pueden ser reconfortantes para ella:

  • Música favorita: sepa qué su música preferida es y enciéndala para ella. Esto puede consolarla y distraerla.
  • Terapia con mascotas: un animal tibio y difuso puede proporcionar muchos beneficios a quienes los rodean.
  • Interacción con los niños: los niños pequeños tienen una forma de captar la atención de muchos, incluidos aquellos que viven con demencia.
  • Aire fresco: un cambio de escenario puede alegrar el día.
  • Refrigerio o bebida: a veces, un refrigerio o bebida sabrosa puede distraer y brindar comodidad.
  • Toque suave y tranquilizador: intente sostener su mano, frotarse el hombro o cepillarse el cabello. Estos toques, que son los que transmiten amor y preocupación en lugar de realizar un acto necesario como ayudarla a vestirse para el día, son importantes para su calidad de vida.

Una palabra de Verywell

A veces, los comportamientos en la demencia son como un rompecabezas desafiante para resolver. No tenemos la respuesta completa para este acertijo, pero sabemos que a menudo hay cosas que podemos hacer para ayudar. Como cuidadores y familiares, siempre debemos seguir trabajando para resolver el rompecabezas.

Finalmente, no olvide que, a veces, nuestro propio estrés puede estar afectando a la persona con demencia al aumentar su ansiedad o estrés. Evitar la sobrecarga del cuidador tomando un descanso durante unos minutos es importante para el bienestar de usted y el de su ser querido.

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