Neuronas espejo e imitación cerebral

Neuronas espejo e imitación cerebral

¿Por qué las emociones deberían ser contagiosas? ¿Por qué ver a alguien reír también nos hace desear reír? ¿O llorar, para el caso?

Sobre un tema aparentemente no relacionado, ¿por qué bostezamos cuando otros bostezan?

Mirror Neurons in Monkeys

Algunos investigadores creen que las respuestas a preguntas como estas se encontrarán en el estudio de las neuronas espejo. En los años ochenta y noventa, un grupo de neurofisiólogos italianos de la Universidad de Parma estudiaba la actividad neuronal colocando electrodos directamente en la corteza de los monos macacos.

El mono buscaría comida, y una neurona (célula nerviosa) dispararía. Curiosamente, los investigadores descubrieron que estas células también disparaban cuando el mono veía a un humano recoger un trozo de comida. Esto condujo a experimentos adicionales que encontraron tal actividad espejo en aproximadamente el diez por ciento de las neuronas en ciertas regiones de las cortezas frontales y parietales de los monos.

Mirror Neurons in Humans

Medir la actividad eléctrica directamente desde la superficie del cerebro es más desafiante que hacerlo en macacos. Con el advenimiento de la resonancia magnética funcional, el estudio de redes similares se hizo posible en humanos. Los estudios de neuroimagen funcional han demostrado que existen áreas de superposición entre las regiones activadas observando a otros experimentar emociones o realizar ciertas acciones, y regiones cerebrales que se activan (iluminan) cuando experimentamos esas experiencias nosotros mismos. Por ejemplo, una parte del lóbulo parietal puede encenderse tanto cuando nos movemos como cuando observamos a otra persona moverse.

En 2010, los investigadores pudieron registrar directamente la actividad eléctrica de las superficies de los cerebros en personas sometidas a cirugía cerebral. Se detectó nuevamente la actividad de la neurona espejo, lo que respaldaba los hallazgos de los estudios de resonancia magnética funcional.

Controversia

Hay mucha especulación sobre la importancia de las neuronas espejo.

Algunos investigadores han argumentado que los sistemas de neuronas espejo nos ayudan a comprender mejor las intenciones de otras personas, lo que nos puede ayudar a predecir las acciones de los demás, y puede ser crucial para empatizar con las emociones de los demás. Algunos han especulado que los trastornos en los sistemas de neuronas espejo pueden estar relacionados con el autismo, aunque la realidad de esta supuesta conexión aún está por verse.

Por otro lado, muchos investigadores advirtieron que muchas afirmaciones sobre las neuronas espejo no están lo suficientemente respaldadas por la ciencia en este momento. Argumentan que las neuronas espejo pueden ser solo signos de un sistema motor parcialmente estimulado -una especie de extensión de procesos neurológicos más mundanos- y un subproducto del pensamiento cotidiano, en lugar de un impulsor de la empatía. Varios puntos que cuestionan la calidad de la investigación de las neuronas espejo también se han planteado. La idea de que las neuronas espejo pueden facilitar la comprensión de las acciones ha sido especialmente cuestionada. Uno de los principales puntos de discordia es la idea de que hay algo único o especial sobre las neuronas involucradas en este reflejo. En lugar de decir neuronas espejo, puede tener más sentido decir redes espejo, ya que no hay nada sobre una neurona individual que sea capaz de experimentar algo tan complejo como la empatía.

Mirror System en lugar de Mirror Neuron

La idea de una red que contribuye a la empatía ha sido referida como un sistema de neuronas espejo, que parece involucrar principalmente regiones en los lóbulos frontal y parietal en los humanos. Otro trabajo ha sugerido que los humanos que miran a otro ser humano con dolor, particularmente si esa persona está cerca de ellos, también tienen neuronas que disparan en la ínsula anterior y en la corteza cingulada anterior, regiones del cerebro que a su vez están asociadas con el dolor.

Conclusión

En cierto modo, la capacidad de un cerebro para imitar a otro no es nada nuevo. De hecho, probablemente fue esencial para nuestro aprendizaje, especialmente cuando éramos muy jóvenes.

A los bebés les encanta imitar a sus padres, y para, digamos, pretender barrer el piso como mamá, neuronas similares tienen que disparar para mover esos brazos y piernas. No es demasiado difícil imaginar que el cerebro tenga un mecanismo similar para apoyar la comprensión del lenguaje o la emoción. Quizás, al final, reflejar es en realidad la forma en que la mayoría de las neuronas en el cerebro pueden hacer su trabajo de aprendizaje y adaptación, en base a lo que ven que otros hacen en el mundo que les rodea.

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