¿Necesito una MRI o una radiografía antes de comenzar la terapia física?

¿Necesito una MRI o una radiografía antes de comenzar la terapia física?

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  • Muchas afecciones ortopédicas como dolor de cadera, dolor de rodilla o lumbalgia parecen aparecer sin motivo aparente. A menudo, hay un inicio lento y gradual y una progresión del dolor. Sus síntomas pueden aparecer y desaparecer, o simplemente pueden empeorar hasta que su movilidad funcional se vea comprometida y necesite ayuda de su médico o fisioterapeuta para volver a la normalidad.

    Puede sentir que se necesitan estudios de diagnóstico para obtener un diagnóstico preciso de su condición. De hecho, muchas personas piensan que la IRM mostrará al médico y al fisioterapeuta exactamente qué es lo que está mal, y que él o ella puede, entonces, y solo entonces, prescribir el tratamiento correcto. No exactamente.

    ¿Qué muestran las pruebas de diagnóstico?

    Los rayos X y MRI son herramientas que pueden darle a su médico una idea bastante buena del estado actual de los tejidos en su cuerpo. ¿Tienes un hueso roto? ¿Hay un tumor presente que necesite atención inmediata? Los estudios de diagnóstico pueden ayudar a determinar o descartar lesiones siniestras que requieren una pronta reparación.

    Los estudios de diagnóstico nunca le dicen a su médico o fisioterapeuta exactamente qué hacer.

    Muchos problemas ortopédicos, especialmente aquellos que parecen aparecer sin ninguna razón aparente, pueden ser difíciles de diagnosticar con precisión. Incluso con pruebas de diagnóstico muy precisas, aún puede ser difícil obtener un diagnóstico preciso que pueda ayudar a su fisioterapeuta a tratarlo.

    El examen clínico

    Su fisioterapeuta está capacitado para realizar un examen clínico minucioso la primera vez que ingresa para recibir tratamiento. Él o ella medirán su rango de movimiento y fuerza, analizarán su forma de caminar y su postura, y obtendrán una evaluación de su movilidad funcional.

    El examen clínico también revelará cualquier área de preocupación para su fisioterapeuta que pueda indicar la necesidad de realizar pruebas más avanzadas.

    Por ejemplo, si tiene dolor lumbar y ciática, y su fisioterapeuta nota que tiene caída de pie, una forma de parálisis por la compresión de un nervio, debería (y debería) notificar a su médico de esto hallazgo serio. En este caso, puede ser necesario realizar pruebas de diagnóstico avanzadas para determinar la causa de la caída de su pie y para determinar si se justifican procedimientos más invasivos, como inyecciones o cirugía.

    Un examen clínico bien realizado por su fisioterapeuta puede ayudar a determinar el tratamiento correcto para usted. También le puede decir a su fisioterapeuta cuando algo más puede estar causando su problema, y ​​cuando la terapia física puede no ser el tratamiento adecuado para su condición.

    ¿Pueden los estudios de diagnóstico ser dañinos?

    Si bien la mayoría de las pruebas de diagnóstico conllevan muy poco riesgo, debe conocer los posibles efectos secundarios de estas pruebas. Una radiografía o una tomografía computarizada lo exponen a la radiación, que puede ser dañina en grandes dosis. Una IRM conlleva muy poco riesgo, pero si tiene implantes metálicos o fragmentos en su cuerpo, es posible que no pueda hacerse una IRM, ya que el imán en la IRM puede mover los objetos metálicos en su cuerpo. Asegúrese de analizar todos los procedimientos de diagnóstico con su médico antes de proceder para asegurarse de que sean seguros para usted.

    Un posible efecto secundario secundario de tener una resonancia magnética incluye un mayor riesgo de que le realicen otros procedimientos. Un estudio encontró que las tasas de cirugía para personas con dolor lumbar aumentaron cuando había un mayor número de máquinas de MRI en un área geográfica. De nuevo, una discusión seria con su médico es absolutamente necesaria antes de someterse a un procedimiento de diagnóstico para su cuerpo.

    Conclusión

    En general, no necesita pruebas de diagnóstico avanzadas como una radiografía o una IRM antes de comenzar la terapia física. Si su dolor o limitación funcional se produjo de forma gradual o sin motivo aparente, entonces es muy probable que su afección no amerite estas pruebas de inmediato, y es seguro participar en terapia física.

    Si sus síntomas persisten o empeoran durante un período de cuatro a ocho semanas, debe analizar sus opciones con su fisioterapeuta y su médico. Es posible que se necesite una radiografía, una resonancia magnética o una tomografía computarizada para ayudar a determinar si hay algo que está sucediendo y que está impidiendo que su cuerpo responda positivamente a la terapia física.

    Recuerde, su fisioterapeuta debe realizar un examen clínico minucioso, y él o ella está capacitado para reconocer los signos y síntomas de alerta roja que pueden requerir que consulte con su médico para ver si se necesitan pruebas de diagnóstico avanzadas para ayudar a determinar la causa de sus síntomas

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