Lágrimas de ACL más comunes en mujeres y niñas

Lágrimas de ACL más comunes en mujeres y niñas

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  • Se sabe que las atletas tienen un mayor riesgo de lesionar su ligamento cruzado anterior, o ACL, mientras participan en deportes competitivos. Se ha descubierto que la probabilidad de desgarro del LCA en las atletas es de 2 a 10 veces mayor que en los hombres. Las variaciones en el riesgo dependen de la población de estudio, incluido el deporte en particular. Numerosas teorías sobre por qué las mujeres rasgan su ACL más comúnmente que los hombres han sido propuestas.

    La investigación más reciente apunta a las diferencias en la biomecánica (la forma en que se mueve nuestro cuerpo) de los atletas masculinos y femeninos. La buena noticia, como leerá, es que tenemos la capacidad de cambiar la probabilidad de rotura de LCA.

    Teorías sobre las diferencias de lesiones del LCA entre hombres y mujeres

    Se han realizado numerosos estudios para investigar los desgarros del LCA en atletas femeninas, y lo que es bien sabido es que en los deportes que exigen una demanda importante del ligamento cruzado anterior, como baloncesto, fútbol y porristas y otros, las lesiones del LCA son hasta diez veces más comunes en las mujeres que en los hombres.

    No es ningún secreto que los hombres y las mujeres se construyen de manera diferente, tienen esqueletos de formas diferentes y tienen diferentes tipos de cuerpos. Pero la razón por la cual la tasa de desgarro del LCA es diferente ha sido un tema de gran debate.

    Algunas teorías son:

    • Diferencias anatómicas
      Existen muchas diferencias anatómicas entre hombres y mujeres, que incluyen el ancho de la pelvis, el ángulo Q, el tamaño del LCA y el tamaño de la muesca intercondilar (donde el LCA cruza la articulación de la rodilla). Los estudios limitados han mostrado una diferencia en estos factores, pero no una capacidad para predecir las personas que sufrirán una rotura de LCA.
    • Diferencias hormonales
      Se sabe que el ACL tiene receptores hormonales para el estrógeno y la progesterona, y se ha pensado que la concentración de la hormona podría desempeñar un papel en las lesiones del LCA. Esta era una teoría popular, pero la mayoría de los científicos están de acuerdo en que el ciclo menstrual tiene poco efecto, si es que tiene alguno, sobre la probabilidad de rotura del LCA.
    • Diferencias biomecánicas
      La estabilidad de la rodilla depende de diferentes factores. Los dos más importantes son los estabilizadores estáticos y dinámicos de la rodilla. Los estabilizadores estáticos son los principales ligamentos de la rodilla, incluido el ACL. Los estabilizadores dinámicos de la rodilla son los músculos y tendones que rodean la articulación. Se ha encontrado que las mujeres tienen diferencias en los movimientos biomecánicos de la rodilla que se observan al pivotar, saltar y aterrizar, actividades que a menudo conducen a una lesión del LCA.

    La evidencia más concluyente ha demostrado que las tasas de lesiones del LCA están más significativamente influenciadas por estas diferencias en la biomecánica de hombres y mujeres. Algunas de las diferencias incluyen:

    • Posición de aterrizaje: Cuando las mujeres aterrizan desde una posición de salto, tienden a aterrizar con la rodilla en una posición recta, transfiriendo la fuerza del impacto a la articulación de la rodilla. Los hombres tienden a absorber más energía de impacto al aterrizar con las rodillas dobladas.
    • Alineación de Valgus: Las mujeres tienen un mayor ángulo valgo de sus rodillas (una apariencia de rodillas callosas) y los movimientos de las extremidades ejercen más estrés sobre los ligamentos de la rodilla como resultado de esta alineación.

    Prevención de desgarros de LCA en atletas femeninas

    La forma en que nos movemos (nuestra biomecánica) puede modificarse a través de programas de entrenamiento.

    Estos programas de entrenamiento enseñan a nuestro cuerpo un movimiento más seguro y estable, que ejerce menos estrés en las articulaciones. Estos programas se llaman programas de entrenamiento neuromuscular.

    Los programas de entrenamiento neuromuscular pueden reducir el riesgo de lesión del LCA en atletas femeninas. Se ha demostrado que la prevención de los desgarros de LCA es efectiva con la utilización de estos programas de entrenamiento neuromuscular. Estos programas enseñan a los atletas a controlar mejor la estabilidad de sus articulaciones. Los estudios han demostrado que cuando las mujeres realizan estos programas de entrenamiento neuromuscular, su riesgo de desgarros de LCA disminuye hasta el riesgo de que los hombres rompan su LCA (una reducción del riesgo de ocho veces).

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