Falta de contacto visual como síntoma de autismo

Falta de contacto visual como síntoma de autismo

Si ha buscado los síntomas del autismo, probablemente haya visto una referencia a la falta de contacto visual. Si bien esto parece una descripción bastante directa, en realidad hay mucho más de lo que cabría esperar.

Cómo se diagnostica el autismo

La falta de contacto visual es uno de los muchos criterios utilizados por los médicos para diagnosticar el autismo. No debe sugerir que una persona que no puede mirar a los demás a los ojos es inherentemente autista; él o ella puede ser tímido.

Más bien, el término se usa para construir un conjunto de pruebas mediante las cuales se puede confirmar el autismo. Dado que no hay pruebas de sangre y de imágenes para hacer esto, los médicos deben confiar en el espectro de comportamientos característicos para hacer un diagnóstico. La lista se puede comparar con los criterios delineados en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) publicado por la Asociación Estadounidense de Psiquiatría.

Con base en la evidencia, el médico puede confirmar o excluir el autismo como la causa o, alternativamente, sugerir que el diagnóstico no es concluyente.

Contacto con los ojos como criterio de autismo

Según el DSM-5, el autismo se caracteriza por impedimentos marcados en el uso de comportamientos no verbales múltiples como la mirada, la expresión facial, la postura corporal y los gestos para regular las relaciones sociales Interacción.

Lo que esto significa es que el niño no puede comunicar sus sentimientos o pensamientos de la manera que lo hacen otros niños, incluida la capacidad de establecer contacto visual.

No sugiere que el niño no quiere buscar ; es simplemente que él o ella no puede comprender el contexto del contacto visual en la comunicación.

Como tal, un niño que conversa y utiliza el lenguaje corporal pero rehúsa hacer contacto visual es poco probable que sea autista. Por otro lado, un niño que carece de contacto visual y otras formas de comunicación verbal y no verbal (como hablar o señalar objetos) puede, de hecho, tener síntomas de autismo.

Otros criterios diagnósticos

El DSM-5 define el autismo como una falta persistente de comunicación social e interacciones en múltiples contextos caracterizados por los siguientes comportamientos:

  1. La falta de reciprocidad socio-emocional (el intercambio mutuo de aportes y respuestas)
  2. La falta de la comunicación no verbal (incluida la expresión facial)
  3. La incapacidad para desarrollar, mantener o comprender las relaciones, a menudo percibidas por los demás como apáticas o desinteresadas

Claramente, la falta de contacto visual puede desempeñar un papel en todos estos comportamientos.

Cómo saber si hay un problema

Como se mencionó anteriormente, la falta de contacto visual por sí sola nunca debe considerarse como un síntoma de autismo. Esto es especialmente cierto en bebés que pueden no hacer contacto visual, pero generalmente vuelven sus cabezas en la dirección de la cara de una persona.

Sin embargo, es posible que desee investigar el autismo si su hijo es menor de tres años, carece de contacto visual y exhibe cualquiera de los siguientes rasgos:

  • Falta de respuesta a su nombre a pesar de tener una audición normal dela Demoras en el desarrollo en los hitos de la comunicación social
  • Comportamientos comunes de autismo como la actividad repetitiva no funcional, la falta de juegos imaginativos o el uso atípico de juguetes
  • A continuación, puede decidir si contactar a un pediatra o psicólogo del desarrollo para realizar una evaluación basada en la Evaluación de cambios psicodinámica del autismo ( APEC) escala.

¿Qué sucede después?

Si a su hijo se le diagnostica autismo, la terapia puede comenzar a desarrollar o mejorar sus habilidades generales de comunicación.

Aunque parte del enfoque se centrará en el desarrollo del contacto visual, por lo general no es la solución inicial y final. Para algunos, el contacto visual puede ser la fuente de una enorme ansiedad y / o sobreestimulación, mientras que otros responderán mirando a alguien durante un período de tiempo incómodamente largo.

Establecer metas realistas e incrementales es siempre la mejor manera de garantizar que su hijo reciba la atención más adecuada y específica a sus necesidades.

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