Cómo usar un glucómetro

Cómo usar un glucómetro

Los dispositivos de monitoreo de azúcar en la sangre en el hogar, llamados glucómetros, le brindan una respuesta instantánea y le permiten saber de inmediato cuál es su nivel de azúcar en la sangre. Esto puede brindarle información valiosa sobre si su nivel de azúcar en la sangre es demasiado bajo, demasiado alto o en un rango adecuado para usted.

Mantener un registro de sus resultados puede ayudarlo a manejar los patrones, brindándole información sobre cómo su cuerpo está respondiendo a ciertos alimentos, ejercicio y medicamentos.

También le proporciona a su médico una imagen precisa de cómo está funcionando su tratamiento.

Los medidores de glucosa son más sofisticados en estos días, requieren menos sangre que en el pasado, además de ser convenientemente dimensionados y portátiles. Son lo suficientemente pequeños como para llevarlo a cualquier parte y, según su nivel de comodidad, se pueden usar en cualquier lugar en cualquier momento.

A menudo, a menos que se haya reunido con un educador certificado en diabetes, es posible que su médico le haya recetado un medidor sin decirle cómo usarlo. Y aunque la mayoría de los manuales de instrucciones son fáciles de usar, esta tarea puede parecer desalentadora si usted es nuevo en las pruebas o no conoce la tecnología. Si se está preguntando qué necesita usar un glucómetro y cuáles son los pasos básicos para usarlo, puede seguir estas pautas para realizar pruebas de forma segura y sencilla:

Lo que necesita usar un glucómetro

  • Almohadilla de preparación de alcohol (o jabón y agua si tiene acceso a un lavabo)
  • Lanceta
  • Tira de prueba
  • Glucómetro
  • Una computadora portátil para registrar los resultados

Aquí se explica cómo usar un glucómetro

  1. Primero, coloque su glucómetro, una tira de prueba, una lanceta y una almohadilla de preparación de alcohol.
  2. Lávese las manos para evitar infecciones. Si no está cerca de un fregadero, puede usar el hisopo con alcohol y viceversa. Si se encuentra junto a un fregadero y se lava bien las manos, no tiene que usar un algodón con alcohol.
  1. Decida de dónde va a obtener la sangre: la elección estándar es de un dedo. Algunos monitores te permiten usar pruebas de sitios alternativos, como tu antebrazo u otro lugar menos sensible. Antes de utilizar un sitio alternativo, discuta esto con su médico y verifique las instrucciones de su glucómetro.
  2. A veces ayuda calentar las manos para facilitar el flujo de sangre. Puede frotar sus manos con fuerza o correrlas bajo agua tibia. Si los ejecuta bajo agua caliente, asegúrese de secarlos bien, ya que las manos mojadas pueden diluir la muestra de sangre, lo que da como resultado un número menor.
  3. Encienda el glucómetro y coloque una tira de prueba en la máquina cuando la máquina esté lista. Mire el indicador para colocar la sangre en la tira.
  4. Asegúrese de que su mano esté seca y limpie el área que ha seleccionado con una almohadilla de preparación de alcohol y espere hasta que el alcohol se evapore.
  5. Golpee la punta del dedo con el dedo, entre la uña y la punta de la uña (evite las almohadillas ya que puede pellizcar más). El tipo de gota de sangre está determinada por el tipo de tira que está usando (algunos usan una gota colgante de sangre frente a una gota pequeña para tiras que atraen sangre con una acción capilar).
  6. Coloque la gota de sangre en o al lado de la tira.
  1. El glucómetro tomará unos minutos para calcular la lectura de azúcar en la sangre. Siga las indicaciones de su médico para cualquier lectura de azúcar en sangre que obtenga.
  2. Puede usar la almohadilla de preparación de alcohol para borrar el sitio donde extrajo la sangre si todavía está sangrando.
  3. Escriba sus resultados. Mantener un registro hace que sea más fácil para usted y su médico establecer un buen plan de tratamiento. Algunos glucómetros pueden almacenar los resultados en una memoria para facilitar el registro.

Consejos para usar un glucómetro

  1. Asegúrese de tener baterías en existencia que se ajusten a su glucómetro.
  2. Asegúrese de que sus tiras de prueba no hayan expirado. Las tiras de prueba expiradas pueden proporcionar un resultado inexacto.
  1. Después de sacar una tira, cierre bien la tapa. Demasiada luz o humedad puede dañar la tira.
  2. Las lancetas vienen en diferentes calibres. Cuanto mayor es el número, más delgada es la lanceta. Una lanceta de calibre 21 puede no ser tan cómoda como una lanceta de calibre 30.
  3. También puede ajustar la configuración de su dispositivo de punción para representar qué tan lejos penetrará la aguja en la piel. La mayoría de las personas puede recuperar una muestra adecuada de algún lugar en el medio. Por ejemplo, si su lanceta está numerada, ajústela al ajuste número 2. Si eso no funciona, puede aumentar la configuración.
  4. Deseche sus lancetas en un recipiente a prueba de pinchazos, preferiblemente un recipiente para objetos punzantes rojo que está hecho para ese propósito. Puede obtener uno de su médico o farmacia. Si no hay ninguno disponible, use una botella de detergente para la ropa con una tapa roscada, para evitar accidentes con agujas. Muchos hospitales y farmacias tienen un programa para dejar objetos cortopunzantes donde puede traer su contenedor cuando está lleno.
  5. Mantenga su glucómetro y las tiras reactivas en un lugar limpio y seco. Y evita las temperaturas extremas. Por ejemplo, no deje el medidor y las tiras en su automóvil cuando esté frío o encima de su calentador.
  6. Discuta con su médico con qué frecuencia y en qué momentos del día debe realizar las pruebas y qué hacer si sus resultados son bajos o altos.

Like this post? Please share to your friends: