Cómo se usa la espirometría en el asma

Cómo se usa la espirometría en el asma

Si le han diagnosticado asma, es probable que solicite someterse a un procedimiento llamado espirometría. La espirometría es una prueba común que mide tanto qué tan rápido se mueve el aire a través de los pulmones. Es una prueba mucho más confiable que el flujo máximo de expiración (PEF), que solo mide la velocidad de espiración.

Si bien la espirometría no puede diagnosticar el asma por sí misma, es una de las herramientas utilizadas para hacer un diagnóstico.

También ayuda a controlar su enfermedad y se puede usar para controlar su progresión a lo largo del tiempo. La prueba de espirometría se realiza en el consultorio de un médico y puede demorar de 10 a 30 minutos, dependiendo de la evaluación.

Cómo se usa un espirómetro

La espirometría le permite a su médico medir varios aspectos de su función pulmonar para determinar tanto la gravedad de su asma como el control de sus síntomas. Las tres medidas clave son:

  • Capacidad vital: el mayor volumen de aire expulsado después de la respiración más profunda
  • Caudal espiratorio máximo (PEFR) – La velocidad máxima de espiración
  • Volumen espiratorio forzado (FEV1): cuánto aire se expulsa en un segundo

Un espirómetro consiste en una boquilla conectada a un dispositivo manual que mide los resultados mientras respira. Al realizar la prueba, se le dará una pinza nasal para evitar que respire por las fosas nasales. Después de inhalar profundamente, se le pedirá que exhale con fuerza y ​​durante el mayor tiempo posible.

Por lo general, la espirometría se repetirá tres veces para registrar su mejor resultado. También se le puede pedir que repita la prueba después de usar un broncodilatador de acción corta como Albuterol.

Interpretación de los resultados

Uno de los principales valores que su médico considerará es su FEV1. El valor se basa en un porcentaje de lo que se esperaría en la población general.

Conforme a ese porcentaje, su médico podrá clasificar el nivel de obstrucción pulmonar causada por su asma. Los valores de FEV1 se desglosan de la siguiente manera:

  • FEV1 mayor que 80 por ciento de lo predicho = Normal
  • FEV1 60 por ciento a 79 por ciento de lo predicho = Obstrucción leve
  • FEV1 40 por ciento a 59 por ciento de lo predicho = Obstrucción moderada
  • FEV1 menor al 40 por ciento de Predicción = Obstrucción severa

Si su médico no está seguro de tener asma, una mejora del 12% o más después de usar un inhalador de rescate es suficiente para confirmar el diagnóstico.

Pros y contras Espirometría en el hogar

Hay varias razones por las cuales es posible que desee comprar una unidad de espirometría en el hogar. Algunas personas lo usan como un medio para autocontrolar su condición. Otros compran uno si no están asegurados, no tienen seguro suficiente o no pueden pagar el costo de una visita al médico.

Con las mejoras en la tecnología, la comunidad médica ha aceptado cada vez más la espirometría hogareña. Más allá de la comodidad, un dispositivo hogareño le permite monitorear regularmente las tendencias durante períodos de tiempo e informar a su médico. Esto solo puede ayudar a informar el tratamiento de forma más dinámica que una prueba de una sola oficina.

Por otro lado, aunque los costos han bajado considerablemente, la precisión de los dispositivos puede variar según la marca, y algunas unidades de menor costo ofrecen resultados menos precisos.

Como tal, un espirómetro casero puede proporcionar más de una tendencia sugestiva que real, por lo que es mucho menos útil en un entorno clínico. Algunos proveedores también han expresado su preocupación de que los espirómetros caseros se pueden usar como un sustituto de las visitas médicas regulares o alentar a las personas a ajustar el tratamiento sin la opinión de su médico.

Si está interesado en un espirómetro casero, solicite recomendaciones a su médico o lleve el dispositivo a la oficina para que pueda ser comparado con el que usa su médico.

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