Cómo se trata el cólera

El cólera puede drenar rápidamente el cuerpo de los fluidos, por lo que el tratamiento oportuno es esencial. El principal método utilizado para tratar la enfermedad es la terapia de rehidratación, aunque también se pueden recetar antibióticos en algunos casos.

Terapia de rehidratación

Debido a que la mayor preocupación por el cólera es el riesgo de deshidratación, la terapia de rehidratación suele ser la primera línea de defensa para las personas con síntomas.

Estas terapias a menudo se pueden hacer en casa, aunque en casos severos, la rehidratación podría tener lugar con la ayuda de un equipo médico.

Terapias de rehidratación oral

La gran mayoría de las personas con cólera pueden tratar los síntomas de la deshidratación por sí solos, a menudo con los ingredientes que ya tienen a mano.

Las bebidas de rehidratación y los polvos solubles están disponibles con frecuencia en las farmacias, pero en una pizca, una simple solución de rehidratación oral (SRO) se puede hacer en casa usando la siguiente fórmula:

  • 1/2 cucharada pequeña de sal
  • 6 cucharadas rasas de azúcar
  • 1 litro de agua

La cantidad de SRO que se debe tomar dependerá del tamaño y la edad de una persona. Los bebés menores de 4 meses, por ejemplo, deben recibir entre 200 y 400 mililitros en las primeras cuatro horas, mientras que los adultos necesitarán entre 2200 y 4000 mililitros en ese período de tiempo. Sin embargo, es importante tener en cuenta que si se realizan las SRO en casa (incluido el uso de polvos solubles), es fundamental usar agua potable limpia y potable para evitar una mayor contaminación.

En la ausencia total de SRO, el agua corriente también puede ayudar hasta que se pueda tomar una SOR, y los bebés que amamantan deben continuar amamantando si pueden.

Terapias de rehidratación intravenosa (IV)

En casos de deshidratación grave, puede que no sea suficiente para tratar de rehidratar en casa. Es posible que se necesite asistencia médica utilizando líquidos por vía intravenosa para evitar el shock o la muerte, especialmente en niños pequeños.

Estos líquidos por vía intravenosa son similares a las SRO porque reponen los líquidos en el cuerpo, así como los electrolitos que tanto se necesitan, pero debido a que se insertan directamente en el torrente sanguíneo pueden contrarrestar más rápidamente los efectos de la deshidratación en el cuerpo.

En algunos casos, a una persona se le administrarán SRO al mismo tiempo que un goteo intravenoso, luego se cambiará a tomar SRO una vez que los niveles de hidratación sean más manejables.

Momento

Puede ser necesario ajustar las cantidades y los tiempos de las terapias con SRO e IV según la gravedad de la deshidratación y si la diarrea y el vómito continúan. En todos los casos, la cantidad de líquidos que entra debe ser mayor que la cantidad estimada que sale del cuerpo.

Poco después de recibir estas terapias, muchos comenzarán a ver los signos de rehidratación, como:

  • La sed se ha ido
  • Necesidad de orinar de nuevo a un ritmo normal, y la orina es liviana y transparente
  • La frecuencia cardíaca vuelve a la normalidad
  • Cuando se pellizca la piel, vuelve inmediatamente a su lugar normal

Ambos tipos de terapias de rehidratación tienen el potencial de reducir drásticamente el riesgo de morir debido a la deshidratación severa causada por el cólera. Cuando se usan de forma rápida y adecuada, pueden reducir las muertes a menos del 1 por ciento de los casos.

Antibióticos

La mayoría de las personas con cólera (un 80 por ciento estimado) pueden recuperarse usando solo la terapia de rehidratación. Sin embargo, en casos gravemente enfermos, los antibióticos pueden usarse para acortar el tiempo que una persona está enferma, así como el tiempo que eliminan la bacteria en sus heces.

Estos medicamentos se usan además de las soluciones de rehidratación, no en lugar de ellos. Los antibióticos por sí solos no son suficientes para evitar que alguien muera de cólera, aunque pueden reducir la cantidad de líquidos de rehidratación que una persona necesitará.

Actualmente, la doxiciclina es el fármaco de primera elección para tratar el cólera, pero otros, como la tetraciclina, la azitromicina, la eritromicina y otros, también se han mostrado como uno de los tratamientos más eficaces y pueden recomendarse para poblaciones especiales.

Una razón por la cual estos medicamentos no se usan más ampliamente es debido a la creciente amenaza de cepas de cólera resistentes a los medicamentos que son cada vez más impermeables a la tetraciclina, entre otros tratamientos antimicrobianos. Se sospecha que el uso excesivo de este tipo de medicamentos ha llevado a que las bacterias se adapten a ellos, lo que hace que los tratamientos sean menos efectivos. Como resultado, se recomienda a los médicos que prescriban solo antibióticos para casos moderados a severos que ya hayan comenzado a recibir líquidos por vía intravenosa.

Otra razón por la que estos medicamentos no se usan de manera rutinaria es que un efecto secundario de algunos de estos antimicrobianos son las náuseas y los vómitos, que agravan los síntomas desagradables ya veces peligrosos que ya son comunes en los casos de cólera.

Zinc

La investigación ha demostrado que los suplementos de zInc administrados a los niños con cólera pueden acortar la cantidad de tiempo que un niño tiene diarrea y hacerlo menos severo. Cuando se administra junto con antibióticos y terapias de rehidratación, administrar 10 a 20 mg de zinc por día pareció detener la diarrea 8 horas antes y con un 10 por ciento menos de volumen que en los casos en que no se administró el suplemento.

Esta investigación es consistente con estudios que muestran un efecto similar para otras enfermedades diarreicas, no solo para el cólera.

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