Cómo se Diagnostica Hemorroides

Cómo se Diagnostica Hemorroides

Las hemorroides pueden ser embarazosas de abordar, por lo que muchas personas intentan diagnosticarse y evitan ver a un médico. Sin embargo, es importante ver a un médico para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuados. Las hemorroides pueden tener síntomas similares a otras afecciones más graves, y se deben descartar antes de asumir que los síntomas provienen de hemorroides.

En la mayoría de los casos, las hemorroides se pueden diagnosticar fácilmente con un historial y un examen físico.

Autocomprobaciones / Pruebas en el hogar

Hay dos tipos de hemorroides: internas y externas. Las hemorroides internas se localizan en el recto y no se pueden ver al mirar el área a menos que prolapsen (resbalen fuera del ano). Las hemorroides externas están alrededor del ano y se pueden ver o sentir.

Sin embargo, a menos que las hemorroides hayan sido un problema en el pasado, la mayoría de la gente no sabrá si el bulto o bulto que siente o ve es en realidad una hemorroide.

Pruebas físicas

En muchos casos, una hemorroide se diagnosticará con un examen físico que incluye una mirada en el exterior del ano o un examen rectal. Puede haber ciertas circunstancias, sin embargo, donde se necesita ver dentro del canal anal para diagnosticar hemorroides internas.

Examen rectal

Un examen rectal es una forma típica de diagnosticar hemorroides, aunque muchas personas pueden estar preocupadas por someterse a esta prueba debido a una posible vergüenza.

Sin embargo, los médicos realizan estas pruebas de manera rutinaria y trabajarán para garantizar que los pacientes se sientan lo más cómodos posible.

Para esta prueba, se les pide a los pacientes que se quiten la ropa de la cintura para abajo y se cambien a una bata de hospital, o se les da una sábana de papel para cubrirse hasta que comience el examen.

Con las manos enguantadas, el médico examinará el ano y el área perianal, que es la piel alrededor del ano.

También puede ser necesario insertar un dedo dentro del ano. Esto se hace para sentir las estructuras internas y determinar si hay hemorroides internas. Sin embargo, no siempre es posible sentir hemorroides internas con un dedo, por lo que un rectal no siempre es definitivo. Además, un médico podrá ver si sale sangre o moco en el guante, lo que ayudará a hacer un diagnóstico.

Un examen rectal puede ser incómodo por un momento o dos, pero se realiza rápidamente y no debe causar ningún dolor significativo.

Anoscopia

En algunos casos, un médico puede usar un dispositivo llamado anoscopio para mirar dentro del recto. Un anoscopio es un tubo corto y angosto con una luz que se puede insertar en el recto. Al usar este dispositivo, un médico puede tener una visión más completa de las estructuras internas y ver si hay una hemorroide presente o si hay otra explicación para los síntomas.

Una anoscopía puede causar una breve incomodidad, pero no dolor, y se termina en uno o dos minutos.

Diagnósticos diferenciales

Cuando una hemorroide causa dolor y sangrado, puede ser necesario descartar otras afecciones que puedan causar síntomas similares.

Esto es particularmente cierto para las personas que tienen más de 50 años, porque los pólipos en el colon y el cáncer colorrectal también pueden causar hemorragia y son más comunes en este grupo de edad.

Fisura anal

Una fisura anal es una rasgadura en el revestimiento del canal anal. Causa dolor, especialmente durante un movimiento intestinal y hemorragia. La mayoría de las fisuras anales se curan solas con tratamiento en el hogar. F Fístula anal

Una fístula anal es una conexión anormal entre el intestino y la piel perianal. Puede ser doloroso y generalmente comienza como un absceso, que es una acumulación de pus debajo de la piel. Durante un examen rectal, un médico podrá ver si hay una fístula anal presente.

Pólipos

Los pólipos son más comunes en el colon para personas mayores de 50 años, pero también pueden ocurrir en personas más jóvenes. Los pólipos generalmente no causan síntomas y solo se descubren durante una colonoscopía, pero también pueden causar hemorragia. Un médico puede decidir hacer más pruebas (como una colonoscopía o una sigmoidoscopía, un examen del intestino grueso) para garantizar que cualquier sangrado provenga de una hemorroide y no provenga de un pólipo colorrectal.

Enfermedad inflamatoria intestinal (EII)

La EII, la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa y la colitis indeterminada también pueden causar hemorragia en el tracto digestivo y, además, pueden asociarse con hemorroides. Si hay otros síntomas presentes con la hemorragia, como diarrea o dolor abdominal, un médico puede decidir hacer otras pruebas para descartar la EII como una causa secundaria de la hemorragia.

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