Haga su propia solución de lejía usando artículos para el hogar

Haga su propia solución de lejía usando artículos para el hogar

El blanqueador de cloro doméstico es un poderoso desinfectante que es económico, fácil de obtener y lo suficientemente fuerte como para matar gérmenes peligrosos. Mantener un hogar limpio es importante para cualquier familia, pero es especialmente importante para las personas con enfermedades autoinmunes u otros problemas de salud como la fibrosis quística.

Antes de comenzar a usar lejía en todas partes, es importante saber que la lejía es cáustica y puede emitir humos potencialmente letales.

Es por eso que es importante diluir el blanqueador y asegurarse de que no se use a toda potencia y no mezclarlo con otras soluciones y productos químicos. Los Centros para el Control de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan usar una solución 1:10 al hacer su propia solución de lejía. Asegúrese de seguir estos pasos para hacer una solución segura de lejía.

Ingredientes y herramientas que necesitará para su solución de lejía

Hacer una solución de cloro para desinfectar su hogar puede ser fácil. Necesitará unos pocos suministros para comenzar:

  • Un frasco de plástico de un cuarto de galón o más grande (o frasco de vidrio con tapa)
  • Vaso medidor
  • Paño húmedo
  • Blanqueador doméstico (puede comprarlo en cualquier supermercado)
  • Agua

Cómo hacer su solución de lejía

Después de reunir sus suministros, aquí hay cuatro pasos sencillos para hacer que su solución de desinfección con lejía sea segura.

1. Vaya al exterior o busque una habitación bien ventilada

  • El blanqueador de alta potencia emite vapores tóxicos y nunca debe usarse en espacios pequeños o cerrados. Idealmente, debería mezclar su solución afuera. Si esa no es una opción, puede usar una sala grande y bien ventilada. Asegúrese de mantener las ventanas abiertas mientras maneja la lejía.

2. Mida los ingredientes

  • Para hacer una solución de 1:10, necesitará 1 parte de lejía por cada 9 partes de agua. Una buena cantidad para empezar es 1/4 de taza de lejía y 2 1/4 de taza de agua
  • Vierta cuidadosamente la lejía en la botella de spray o jarra primero, luego agregue el agua. Mezclar la solución en este orden evitará que la lejía salpique sobre usted. Si tiene blanqueador en la piel, límpielo inmediatamente con un paño húmedo.
  • Si necesita hacer una mayor cantidad de solución desinfectante, aumente las cantidades de lejía y agua en consecuencia, usando las mismas proporciones que antes (1/2 taza de cloro con 4 1/2 tazas de agua, 3/4 de taza de blanqueador con 6 3 / 4 taza de agua, etc.). Mix 3. Mezcle la solución

Coloque la tapa en el recipiente y voltee suavemente el recipiente varias veces para mezclar. Después de mezclar, su solución está lista para usar. Nunca agregue ningún otro ingrediente a su solución de cloro. Agregar otras sustancias, como el vinagre, a su solución de lejía puede crear humos tóxicos. Dis 4. Deseche la solución no utilizada

  • La solución de blanqueador con cloro comienza a perder rápidamente su poder desinfectante cuando se expone al calor, la luz solar y la evaporación. Para garantizar la fortaleza de su solución, mezcle un lote nuevo cada día y deseche lo que sobra.

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