Dolor de espalda y cuello

Dolor de espalda y cuello

Preferencias direccionales

Estas preferencias direccionales, como se las llama en el mundo de la rehabilitación de la columna vertebral, son parte de un enfoque basado en el movimiento para categorizar el dolor lumbar que permite a su terapeuta observar cómo se para, sentarse, caminar y moverse, y escuchar a lo que tienes que decir sobre tu dolor Su terapeuta utiliza la información recabada para elaborar un plan de tratamiento que funcione para usted.

El enfoque se llama el sistema anatómico no patoanal de clasificación. También hay un enfoque patoanatómico que se trata más de mirar las imágenes por resonancia magnética, las tomografías computarizadas y similares para determinar la mejor manera de tratar sus síntomas.

El sistema McKenzie, ampliamente utilizado por los fisioterapeutas de todo el mundo, es quizás el mejor ejemplo de un sistema de clasificación no patoanatómico.

Entonces, ¿qué funciona mejor, el enfoque patoanatómico, es decir, la lectura definitiva de lo que está sucediendo en sus estructuras o el enfoque no patoanatómico, que obviamente está más centrado en el paciente?

El enfoque anatomopatológico domina el panorama clínico, pero una serie de profesionales en el campo afirman que el sistema tiene fallas. En sus guías de práctica clínica para el dolor lumbar, por ejemplo, la Asociación Estadounidense de Terapia Física dice que el enfoque no patoanatómico para clasificar el dolor de espalda se vuelve más difícil por la cantidad de falsos positivos que se encuentran en las pruebas de diagnóstico por imágenes.

Para ilustrar su punto, los autores de las guías informan que en el 20% – 76% de las personas sin ciática que se sometieron a pruebas de imagen se pudieron encontrar discos herniados. Y, en el 32% de los pacientes que no presentaron ningún síntoma, se detectó degeneración discal, abombamiento o hernia, o hipertrofia de la articulación facetaria o compresión de la raíz del nervio espinal. Los autores agregan que es posible que las personas tengan dolor lumbar mientras sus radiografías o tomografías computarizadas permanecen sin cambios. Concluyen diciendo que incluso cuando se encuentra una anomalía en una película, relacionándola con la condición del paciente y / o determinando su causa, es difícil de alcanzar, y no es muy útil para ayudar a que el paciente se sienta mejor o regrese a funcionar.

¿Su parte posterior favorece la extensión? (Y qué hacer al respecto)

Junto con el sesgo de extensión, existen otros dos tipos: sesgo de flexión y sesgo sin carga de peso. Si sus síntomas disminuyen o desaparecen por completo cuando arquea su espalda, es probable que su condición de espalda tenga un sesgo de extensión.

En general, los problemas de disco y las lesiones del ligamento longitudinal posterior tienen sesgos de extensión. Las formas en que puede emplear esta información si tiene alguno de estos dos tipos de lesiones incluyen:

Mentir en decúbito prono, que arquea (extiende) la espalda.

  • Minimice o elimine las actividades en las que la columna tiene que flexionarse, como doblar la espalda cuando recoge cosas (o personas) del suelo o una silla.
  • Pregúntele a su médico o fisioterapeuta sobre el sesgo de extensión y cómo puede colocar su columna vertebral para controlar su dolor de espalda y otros síntomas.

Like this post? Please share to your friends: